No, ya no más. Ya no caerán más lágrimas de mis ojos; ya no me harás sufrir. No. Me olvidaré de tí. Me haré insensible a tus palabras, a tus acciones. Seré tan indiferente, cómo tu lo eres conmigo, con el mundo. Y te odiaré, te odiaré con todas mis fuerzas, pero ninguna otra lágrima brotará de mis ojos por tu culpa. Nunca más
No hay comentarios:
Publicar un comentario