Tan acostumbrada a no ser, a desconfiar, a no ganar. El mar se te abrió una vez, se te abrió para no parar, & vos no te despertaste, lo arruinaste una vez más. Es tan perfecto que asusta, ¿Por qué nunca es justa la felicidad? Saber elegir es lo que cuesta más, no, no cualquiera suma sin restar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario