No soy dueña de tus ganas de besar, ni de los motivos que tendrás para ignorarme. No soy dueña del pasado que quemó ideas locas en tu disco duro. No soy dueña de la posibilidad de acercarme un poco a tus anhelos. Si pudiera ser la dueña de un mensaje, en clave Morse cuando vas a parpadear. Si me abrieras una puerta del presente, le darías un motivo a mi futuro.

No hay comentarios:
Publicar un comentario